Panamá, cuya moneda de circulación corriente es el dólar estadounidense, tiene planes de acuñar 40 millones de su moneda nacional de un ‘balboa’, que circula paralelamente en este país y tiene el mismo valor del dólar.
El gobierno del presidente Ricardo Martinelli, recientemente solicitó la emisión de los nuevos balboas a la Casa Real de la Moneda de Canadá, que en el pasado ya ha cumplido contratos similares, informó la agencia Xinhua.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), la emisión de esta masa monetaria no provocará inflación y contribuirá a mejorar el comercio por la falta de monedas de esta nominación en el mercado.
La Casa de la Moneda de Canadá, de acuerdo a su programa anual de acuñaciones, tiene previsto cumplir con este pedido de las autoridades panameñas a más tardar en febrero del 2011.
Panamá, que no cuenta con Casa de Moneda ni Banco Central de Reserva, depende completamente del dólar estadounidense, desde hace más de un siglo y se acomoda muy bien a su economía de servicios.
El balboa, que nominalmente es la moneda oficial, sólo cuenta con monedas de baja nominación de 25 centavos, 10 centavos, cinco centavos y un centavo, y cuenta con valores similares al dólar estadounidense.
Precisamente, ante la falta de estos circulantes, a comienzos de este año el Ministerio de Economía y Finanzas solicitó otra emisión de 3,7 millones de dólares en monedas de 25 centavos que le costaron 1,8 millones de dólares.
Con respecto a las nuevas acuñaciones de balboas, el viceministro de Finanzas, Dulcidio de la Guardia sostuvo que contribuirá positivamente a facilitar las transacciones comerciales en este país cuya economía está basada en los servicios.
El alto funcionario destacó las ventajas de emitir estas monedas porque también permitirá a que Panamá envíe menos billetes de dólar hacia Estados Unidos, trámite que todos los años le cuesta al gobierno panameño más de un millón de dólares.
Para Horacio Estribí, consultor económico, la emisión de balboas, debido a su pequeño monto no tendrá implicaciones en la economía de este país y descartó que se produzca una inflación por esto.
Sin embargo, recomendó a los funcionarios del MEF que esta acuñación debe estar acompañada en una moderación del gasto público y en las inversiones que desarrolla el gobierno.
A lo largo de la historia panameña, las emisiones de balboas se han dado en contadas oportunidades y finalmente terminan siendo objeto de colección, como es el caso de las últimas tres acuñaciones desde 1982.
La última acuñación de monedas de un balboa se hizo durante el gobierno de la ex presidenta Mireya Moscoso (1999-2004) cuando salieron a circular monedas conmemorativas a la reversión del Canal de Panamá.
Esta moneda conmemorativa, para honrar la recuperación del mayor bien de este país de manos de Estados Unidos el 31 de diciembre de 1999, llevaba el rostro de la mandataria panameña y la imagen del Canal.
También entre 1982 y 1984, el gobierno panameño de la época emitió monedas de un balboa en homenaje al extinto general Omar Torrijos, que presentaban su rostro en un lado y al otro el escudo de Panamá.
La última vez que este país acuñó monedas de un balboa de plata fue en 1966 y tenía estampada la imagen del conquistador español Vasco Núñez de Balboa y en otra de las caras la imagen del pintor panameño Roberto Lewis.
El balboa, que nació con la independencia de Panamá de Colombia, en 1904, coexiste paralelamente con el dólar estadounidense, y esporádicamente ha contado con monedas de un dólar.
Panamá es el único país de la región que se da el lujo de contar con dos monedas, que circulan libremente, aunque el mayor peso lo soporta el dólar, pero el balboa es un símbolo que ha perdurado a lo largo de un siglo y su vigencia se mantiene con cada nueva emisión.
Fuente: abn.info.ve



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